Columna de opinión por Edelmo Chaparro.
El sistema de salud en Colombia se encuentra hoy en una situación crítica, prácticamente en agonía, debido a un modelo obsoleto basado en la tercerización y la intermediación de los recursos.
Este problema se puede entender a través de tres actores principales:
1. ADRES
La Administradora de los Recursos del Sistema de Salud (ADRES) es la entidad encargada de recibir y distribuir los recursos de la salud. Sin embargo, estos dineros son transferidos a las cuentas bancarias de las EPS, y por esta gestión también se cobra un costo de administración.
2. EPS (Entidades Promotoras de Salud)
Las EPS reciben los recursos y los distribuyen a hospitales, clínicas e IPS. No obstante, también cobran por la administración de estos recursos, a pesar de no prestar directamente los servicios de salud.
Además, en muchos casos, las EPS niegan servicios a los usuarios y retrasan los pagos a los prestadores, lo que contribuye al desfinanciamiento del sistema y afecta gravemente la atención de los pacientes.
3. Hospitales, clínicas e IPS
Estos sí son los verdaderos prestadores del servicio de salud. Son quienes atienden a los pacientes y garantizan la prestación del servicio. Sin embargo, también deben asumir costos administrativos y de funcionamiento para poder operar.
CONCLUSIÓN
El actual modelo funciona como un “carrusel de tramitadores”, donde la tercerización y la intermediación convierten los recursos de la salud en un negocio.
Esto genera un uso ineficiente del dinero público, debilitando el sistema y perjudicando directamente a los ciudadanos que dependen de él.
Las opiniones y conceptos emitidos en esta columna son responsabilidad exclusiva de su autor y no constituye, necesariamente, la visión o pensamiento del medio de comunicación.








