La tristeza agobia profundamente a cada habitante de la vereda La Chapa del municipio de Hato Corozal por la pérdida de uno de sus hijos más queridos en aguas del rio Ariporo el pasado 2 de agosto cuando en horas de la mañana, Kevin Alexander Sogamoso salió a pescar, actividad común y normal en cada vereda de la zona rural de todos los municipios del país en esta temporada.
Con sus 22 años, Kevin era experto nadador y muy buen pescador, como muchos llaneros, con una formación de casa enfocado en las labores del llano y todo aquello que lo hace un buen llanero.
La chapa es un caserío con historia, marcado por la violencia, pero que su gente ha logrado reponerse y hoy es símbolo de tesón, gallardía y ejemplo de cómo se sale adelante con unidad y trabajo mancomunado. Es una vereda del municipio de Hato corozal en el norte de Casanare que está en la ribera del río Ariporo convirtiéndose este en la línea limítrofe natural con el municipio de Paz de Ariporo. Recientemente La Chapa se ha convertido en referente de cultura, no solo por su famoso festival sino porque allí creció uno de los mejores exponentes de la música llanera criolla que ha dado esta región: Pío Abril.

Pero ahora es inevitable llegar a La Chapa y no sentir arrugado el corazón, una comunidad entera llora a la orilla de este majestuoso río que provee de alimento a la región y que se convierte a veces en motivo de llanto como ahora con el caso de Kevin. Desde antes de llegar al puente, puerta de entrada al caserío, se escucha el llanto desesperado de quienes le vieron crecer y que todavía con la ilusión de quien ve perdida una batalla, sueñan con que pudiera emerger de las aguas sano, salvo y con esa vida que le entregó al río la mañana del 2 de agosto.
El clamor de la gente hablándole al rio como entidad viva que es y lo que representa, tiernas manos de mujeres y niños que tocan sus aguas mientras le piden directamente al río que les regrese a su ser querido. “Aguas del rio Ariporo, entréguenos a mí negro, él nos pertenece, permítanos encontrarlo”. Publicó Lucy Velandia, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Chapa. “Es como mi hermanito y le pido a Dios y al rio que nos permita encontrarlo”. agregó la afligida líder comunal.
Fueron varios días de intensa búsqueda en la que participaron participaron voluntarios del cuerpo de Bomberos de Paz De Ariporo, el Cuerpo de Bomberos de Pore, Defensa Civil Paz de Ariporo, hato Corozal y Yopal, y la comunidad que siempre estuvo atenta al desarrollo de las operaciones de búsqueda.
El pasado 3 de agosto, la comunidad de La Chapa recibió la visita del Gobernador César Ortiz Zorro quien desde allí coordinó la adición de personal desde la capital y pidió apoyo a la Fuerza Pública mientras contribuyó con la logística para garantizar la alimentación y bienestar de los rescatistas que participaron de esa búsqueda. Tanto el gobernador como el diputado Alejandro López quienes son muy cercanos a esta comunidad, llevaron una voz de aliento, ánimo y apoyo en ese difícil momento y mantuvieron comunicación constante con total disposición para apoyarlos todo el tiempo.

Con mucha fe, al no obtener resultados en la búsqueda Convocaron a habitantes ribereños a unirse en la búsqueda, repetían que Kevin era un nadador con experiencia por lo tanto este caso había generado preocupación entre los lugareños que sabían que en ese rio se han liberado varios ejemplares de especies de caimán llanero y temían que hubiese tenido un encuentro con uno de ellos.
Con toda su devoción acudieron a una jornada de velatón en la vereda con cadena de oración la noche del pasado 3 de agosto para pedir por la recuperación del cuerpo de Kevin y pareciera que tanto el cielo como el rio escucharon sus súplicas porque muy temprano en la mañana de este 4 de agosto sobre las 6:00 de la mañana, un finquero vio algo extraño en el agua que aseguró, era el cuerpo sin vida de Kevin, pero rápidamente lo perdió de vista. No esperó más e informó de inmediato a los organismos de socorro quienes acudieron al lugar para confirmar la triste noticia, Kevin había fallecido ahogado en las impetuosas aguas del majestuoso rio Ariporo y su cuerpo había sido encontrado.

Luego de la correspondiente inspección y el registro fotográfico, proceden a recuperar el cuerpo para trasladarlo al caserío donde se inicia el proceso pertinente para este tipo de situaciones. Así, aunque con la tranquilidad de haberlo encontrado, el dolor recrudece en el corazón de toda una comunidad que como daga atravesando sus corazones reciben la triste noticia y orando más fuerte al cielo para que su alma descanse en paz.







