El Gobierno de Colombia presentó esta madrugada un borrador de proyecto de ley para convocar a una Asamblea Constituyente con el fin de reformar la Constitución de 1991, alegando un “bloqueo institucional” que impide avanzar en el desarrollo del país.
Según el documento, la Asamblea estaría integrada por 71 delegados que sesionarían durante tres meses. Tendrían la facultad de modificar la Constitución en su totalidad y se otorgarían poderes especiales al Presidente de la República por seis meses para emitir decretos con fuerza de ley, incluyendo la definición de los requisitos para ser delegado. Se propone además que el Congreso no pueda ser revocado durante este proceso.
El ministro de Justicia y del Derecho, Eduardo Montealegre Lynett, destacó que este anuncio se da en un contexto de urgencia para reformar el país y superar las barreras institucionales. Invitó a la ciudadanía a sumarse a una “gran marcha para construir la nueva Constitución del cambio social”, con el propósito de dotar a Colombia de instituciones funcionales y adaptadas a las necesidades del siglo XXI, ante la obsolescencia de las normas vigentes desde 1991.
Montealegre afirmó que la Asamblea Constituyente será el espacio para avanzar en el programa social que, según él, ha sido frenado por sectores a los que calificó como “la caverna”, acusados de bloquear el progreso del primer gobierno de izquierda en la historia colombiana. El gobierno sostiene que ciertas normas constitucionales son utilizadas por “sectores profundamente retardatarios para destruir las conquistas sociales” y que este proceso debe cambiar esa realidad para dar un salto hacia la dignidad humana.
La propuesta legal indica que la Asamblea buscará reflejar la inclusión y la equidad de género, con igualdad paritaria entre hombres y mujeres. Además, reserva espacios para personas que se identifican fuera de la clasificación binaria tradicional de género, marcando una diferencia con la filosofía occidental tradicional. Esta instancia se define como una asamblea social para construir la transformación que el país demanda.
El comunicado incluye referencias históricas para ilustrar el desafío, comparando el proceso con la transformación de la República Popular China en un gigante económico y evocando la imagen de Colombia iniciando un nuevo camino desde la emblemática Plaza de Bolívar bajo la mirada de la “espada libertadora”.








